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Diez años más tarde, luego de aquel desvastador terremoto del 12 de enero de 2010, la ciudad de Puerto Príncipe, conocida hoy día como Circle de Soleil, es sin duda la ciudad más moderna del Caribe. Se le coincibió como la ciudad del futuro y acudieron los arquitectos, los paisajistas, los desarrolladores, los ingenieros, los planificadores de distintas partes del mundo, y la capital de Haití se levantó de sus cenizas, como el ave fénix, dejando atrás al modelo boricua.
El diseño de todo: las carreteras, los hospitales, las escuelas, las urbanizaciones, el sistema de alcantarillado, el sistema de agua, las distintas fuentes de energía, los desperdicios sólidos, la agricultura, las bases militares, la distribución sistemática de las cosas, es un experimento social de primer orden.
¿Pero a quién pertenecía Haití antes del temible terremoto? ¿Y a quién pertenece Haití diez años más tarde?
De la extrema pobreza a la extrema riqueza es el cambio de este pueblo porque todo cambió en Haití después del terremoto. Los haitianos mejoraron sus condiciones de vida y trabajan en las fábricas, los restaurantes, los aeropuertos y los hoteles, también en los bancos, las universidades y las corporaciones extranjeras. Muchos puertorriqueños contribuyeron a lo que llamaron la fundación de Puerto Príncipe.
Toda aquella devastación fue destruida, arrastrados los cadáveres, mezclados entre pedazos de metal y de cemento, y se diseñaron las maquetas y comenzó a levantarse aquella ciudad imaginada, lo que encontramos hoy día en Puerto Príncipe.
Haití pasó a ser el nuevo modelo de los Estados Unidos en el área. Puerto Rico quedó rezagado al no poder estar a la par con los tiempos, por la falta de liderato político en la isla, la corrupción rampante, la mala administración y la entrega de muchos a no querer hacer nada.
Haití es hoy la isla de más riqueza en todo el Caribe. Allí atracan en los puertos cruceros de distintas partes del mundo, como hoteles flotantes; allí tienen los mejores casinos del Caribe y los más famosos artistas americanos y europeos tienen sus casas. Puerto Príncipe se convirtió en el Las Vegas caribeño, sin lugar a dudas.
Para los haitianos, que vivían en condiciones de extrema pobreza, las nuevas condiciones de vida, aunque sea de ciudadanos de tercera categoría, es mucho mejor que lo que había antes, mucho antes del terremoto, por muchos años.
La República Dominicana se ha beneficiado mucho del boom económico del vecino país. El riesgo de arrojarse al mar hacia tierras puertorriqueñas se acabó, cruzan la frontera sobre tierra firme y muchos encuentran trabajo. Los niños invisibles desaparecieron y hoy día todos tiene su certificado de nacimiento en tierra haitiana.
El Circle de Soleil, como cariñosamente le dicen los haitianos a su ciudad capital, es la más hermosa ciudad hecha a prueba de terremotos y de otras desgracias de la naturaleza. Hay que visitarla, vivirla, recorrer sus calles y avenidas para sentir lo bien pensada y bien construida que está. Es verdaderamente la envidia de los países vecinos y propiedad de los Estados Unidos de América.
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