Análisis
Tras el entramado de lágrimas y acusaciones de índole moral contra el representante José “Conny” Varela por sus actuaciones para quedarse con la poltrona municipal de Caguas, hay oculto una escena de gran conspiración política.
Sus aliados en esta tramoya son sus correligionarios del Partido Popular Democrático (PPD) Héctor Ferrer, José Luis Dalmau y Alejandro García Padilla, grupo al que se unen los ex gobernadores Rafael Hernández Colón, Aníbal Acevedo Vilá y el senador Eduardo Bathia.
Este conciliábulo tiene muchas motivaciones para querer que la silla del cacique cagüeño sea ocupada por Conny y no por William “Willito” Miranda Torres, hijo del fenecido patriarca William Miranda Marín.
Es, como reza el adagio popular, “el junte del hambre con las ganas de comer”, razón por la que quienes acompañan a Willito en esta gesta no pueden descuidarse porque frente a un cónclave de esa magnitud, el camino a la alcaldía se cubre de complejidades y oscuros recovecos.
Por eso, de cara a la celebración de unas primarias el próximo 8 de agosto, Willito tendrá que considerar, al menos, dos aspectos importantes, según manifestaron a Contra Toda Autoridad varios expertos en comunicación política vinculados al PPD que decidieron permanecer en el anonimato.
Primero, señalan, el hijo de Miranda Marín deberá rodearse de un equipo estratégico de buen nivel que le ayuden a posicionarse con fuerza en la arena política porque no basta con cargar el apellido de su padre ni gozar de cierto parecido físico a él.
Willito ya obtuvo su primer fracaso al confiarse de la “palabra” de su más fuerte contendor cuando éste le prometió dejarle el camino expedito a la alcaldía. Mas este fracaso es también el de Miguel Hernández Agosto, quien, según señalan nuestras fuentes, fue el negociador que medió para lograr el retiro de las aspiraciones a la poltrona de Caguas de los senadores José Luis Dalmau y Alejandro García Padilla, así como del representante Varela.
El veterano político naufragó en la más torpe inocencia. Confío en la palabra de sus partidarios y articuló un plan estratégico que nunca consideró relacionar a su novel candidato con la estructura política municipal.
Pecó el ex Presidente del Senado y del PPD al descartar el diálogo directo con los dirigentes de la base popular y amarrar sus votos. Erró el viejo estratega al querer imponer la figura de Willito confiando sólo en la “honestidad” de sus contendores.
Pensó, además, que bastaba con la solicitud a Dalmau, García Padilla y Varela para éstos retiraran sus aspiraciones a cuenta de no dividir el partido y permitir que el vástago de Miranda Marín se sentara en la silla ejecutiva sin mayores riesgos. Vana ilusión.
“Willito entra al juego de la política de verdad con poca experiencia y mucha ingenuidad. Tiene que suspirar, desde ahora, pericia y astucia si quiere vencer en el terreno de lo político a una figura malamañosa como Conny Varela y, por supuesto, debe desechar a Hernández Agosto como asesor”, dijo una fuente ligada al PPD.
Varela, dijo la fuente, es un político aguzado que lleva años soñando con ser alcalde de Caguas y aunque nunca gozó de la confianza del fenecido Willie Miranda Marín, se ha movido como camaleón entre líderes comunitarios y comisarios de barrio del PPD, grupo determinante para validarse en un proceso primarista.
“Recordemos que una primaria se gana con votos, y de eso sabe Hernádez Colón, quien suele decir que las elecciones se ganan con las mesas (de los colegios electorales) y no con las masas”, precisó.
En sus aspiraciones a alcalde, Willito tendrá que trabajar. Se trata de visitar una por una las comisiones de barrio, conversar con la gente, comprometerse con su pueblo y diseñar un plan de gobierno que, más allá de la sombra de su padre y del discurso trillado de la continuidad con la obra, tenga algo que ofrecer.
En esa dimensión, Varela lleva la delantera.
“Él sabe amarrar votos, conoce al liderato de base, sabe comprar conciencias y ha logrado montar en su carreta a varios importantes jefes de las dependencias de administración gubernamental de Caguas y al liderato nacional del PPD”, dijeron los expertos.
Además, señaló una de las fuentes, Varela reclutó a la productora de espectáculos Ivonne Class y la relacionista Helga García que, aunque no saben de política porque sólo hacen farándula, están hambrientas de poder y dinero y han pactado sendos contratos para asumir la dirección en Caguas de todo lo relacionado a comunicaciones, prensa, publicidad y celebración de eventos, según las fuentes.
Con el expertise de estos dos recursos en farandulería, de seguro comenzaremos a ver y escuchar a Conny en programas de televisión y radio de todo tipo, desde “La Perrera” (SalSoul 98) hasta “La Comay” (Wapa TV). Ese posicionamiento, aunque burdo y poco inteligente, apuesta al dogma del populismo.
“Las primarias la gana quien mejor logre comunicarse y alcance que más gente lo vea y conozca su mensaje. Para eso, no está de más la comparecencia a espacios de popularidad en los medios masivos de comunicación, estrategia que ha probado su impacto en la conciencia del electorado”, expresó la fuente.
Así las cosas, la carrera de Willito es ardua.
El otro ángulo que no se puede perder de perspectiva al contemplar las aspiraciones de Willito a la alcaldía es la existencia de enemigos políticos internos, tanto a nivek municipal como en la cúpula de su partido.
Por un lado, hay figuras en la esfera estatal que no quieren otorgar la silla municipal por sucesión hereditaria.
Se conoce, además, que hay intereses al interior de la dirección del PPD que desean minar el discurso sobre la soberanía política que tanta fuerza caló en Caguas gracias al trabajo realizado por Miranda Marín, y eso es posible si Varela asume las riendas de esa municipalidad.
Varela es popular de tradición y aunque tiene parientes que han estado identificado con la causa de la independencia nacional y la soberanía política, se le considera una persona conservadora y con poca formación ideológica.
Para muchos, según dicen las fuentes, es un político que se acomoda fácil a las posturas que les convenga.
Asimismo, el conservadurismo que representa Ferrer, Dalmau y García Padilla –liderado por Hernández Colón– se unen en alianza por defender la propuesta del Estado Libre Asociado culminado que, aunque sea considerado un disparate jurídico, es la propuesta de ese liderato para perpetuar el estatus quo.
“Si Caguas abandona el protagonismo en la discusión de la soberanía, gana la derecha de ese partido porque se les facilita la articulación de un discurso conservador de cara a la discusión pública del estatus”, agregó una de las fuentes.
En ese sentido, la aparición de Hernández Colón en la Junta de Gobierno del PPD a empujar la posición de validar la elección de Varela a alcalde no es casualidad.
Sin embargo, hay que anotar en las sorprendentes conspiraciones contra Willito el extraño silencio que, en toda esta tramoya, ha protagonizado Dalmau y García Padilla.
“¿Cómo dos figuras políticas que cancelan sus aspiraciones por ceder el espacio a un contendor en aras de la unidad del partido consienten que el tercer sujeto del pacto los traicione?”, cuestionó otra de las fuentes.
Eso fue, precisamente, lo que aconteció la tarde del sábado, 12 de junio, cuando en medio de la reunión del cagüeño Comité Municipal del PPD, Varela anunció “sorpresivamente” su aspiración a la alcaldía y, de paso, arrasó con la mayoría de los votos de los delegados.
La reacción esperada era que Dalmau y García Padilla se pararan e impugnaran el proceso porque, mas que a Willito, se había violentado la palabra contra ellos, quienes pudieron haber continuado con sus aspiraciones y lanzarse a la contienda en medio de la reunión de delegados.
Eso no pasó. Peor aún, sus únicas expresiones al momento han sido para favorecer el “carácter democrático” de la elección, aunque en el caso de Dalmau se ha sostenido en su apoyo a Willito.
Fuentes de Contra toda Autoridad aseguran, empero, que desde la noche del jueves, 10 de junio, Dalmau y García Padilla comenzaron conversaciones con Ferré para armar la sucesión cagüeña y “quedar bien ante todas las partes”, aunque días antes habían anunciado que desistían a sus aspiraciones a la silla de alcalde por “ceder el espacio al hijo de Willie”.
“Ninguno de los dos habrían concedido una de sus más anheladas aspiraciones a cambio de nada”, indicó la fuente.
Recordó que Dalmau está encerrado en medio de una investigación judicial que podría llevarlo a cumplir varios años de prisión al ser señalado como una de las figuras políticas que ha utilizado su posición en la Legislatura para la compra y venta de medidas a cambio de dinero.
Hace meses que su nombre comenzó a sonar con fuerza como objeto de investigación para las autoridades federales y estatales.
“Es simple. El juego de Dalmau consistió en acceder a dejar abierto el camino para Conny Varela, aparentando apoyar a Willito. Todo eso porque éste, mientras Héctor Ferrer sea presidente de la colectividad, necesita protección de su partido para no perder su posición de liderato como portavoz de la minoría en el Senado”, aseguró otra fuente cercana a la Junta de Gobierno del PPD.
El pasado mes de abril, Dalmau fue emplazado por sus compañeros senadores Sila Marie González y Eduardo Bathia, tras revelarse una investigación en un diario de San Juan en la que se le vinculaba con un esquema para recibir fondos ilegales para su campaña de parte de Acodese.
En aquel momento se solicitó que abandonara su portavocía, mas el Presidente del PPD evitó lo decapitaran amparándose en su presunción de inocencia.
Retirarse de su ambición a la alcaldía de Caguas, y ceder su aspiración a Varela, aparentando endosar a Willito, fue una estrategia armada por Ferrer con instrucciones de Hernández Colón.
Por tal razón, cuando en la asamblea popular de Caguas se presentó la nominación “sorpresiva” de Conny Varela el senador Dalmau no se inmutó.
De haber sido realmente un entrampamiento político contra el PPD, como se ha insistido en algunos círculos del partido, Dalmau hubiera sido el primero en levantarse y reclamar treta y engaño, toda vez que la aspiración de Varela violentaba un “acuerdo de palabra” hecho días previos con Willito y la familia de Miranda Marín.
“La pregunta obligada es cómo se explica el silencio de Dalmau desde la tarde del sábado cuando no dijo nada en la asamblea y el mutis que ha tenido hasta hoy relacionado a ese tema”, indagó la fuente.
Sobre García Padilla hay las mismas lagunas. Según fuentes de Contra Toda Autoridad, el joven senador, que tiene aspiraciones políticas mayores, necesita protección de la cúpula del PPD porque ya han comenzado a circular evidencias de los “esqueletos que tiene en el clóset”.
“Alejandro sabe que si no hace lo que diga su Presidente se quedara solo cuando bajen los señalamientos en su contra. Así que ‘calladito me veo más bonito’”, precisó la fuente.
Contrario al mutis de Dalmau, García Padilla fue el primer político popular en defender la elección de Varela porque “contó con la mayoría de los votos de los delegados en un proceso democrático”.
El ex Director del Departamento de Asuntos del Consumidor es un acólito de Hernández Colón y su suerte política se ubicará en el lugar donde el ex gobernador determine.
La participación en este esquema de Acevedo Vilá y Bathia es sencilla. El primero busca establecer sus líneas de control político en aras de fortalecer sus aspiraciones a la Gobernación en 2012.
El segundo, siguiendo instrucciones del ex Gobernador, fue el emisario para incorporar en el equipo de Varela la pareja de Class y García.
“Aníbal está en el juego político para la gobernación y aunque tenga diferencias con algunos miembros del liderato actual del PPD, está movimiento sus fichas para garantizar control y poder en municipios fuertes como Caguas. Además, teme que Willito siga la línea de ataque con contra la institucionalidad popular igual que hizo su padre”, sentenciaron las fuentes.
Las conspiraciones políticas también quedan al descubierto en el Municipio donde algunos funcionarios ya han comenzado a establecer agendas estratégicas para garantizar la derrota del hijo de Miranda Marín.
Fuentes indican que Myrna Carrión, secretaria de Desarrollo Humano, y Lourdes Aponte, ex directora de Autogestión Comunitaria, encabezan la campaña de Varela.
Ambas funcionarias tienen aspiraciones de escalar altos puestos en el Municipio, a pesar de que han sido señaladas como ineficientes en el desempeño de sus tareas. De hecho, Aponte fue suspendida de la dirección de Autogestión Comunitaria hace varios años por alegado mal manejos de fondos federales.
“En sus manos está la apuesta de la ‘compra-venta’ de votos porque, sobre todo Myrna, maneja un presupuesto que permite hacer ofrecimientos políticos que van desde posiciones de trabajo hasta la compra de enceres o materiales de construcción. Ya veremos la lista de encargos que anotarán para garantizar la movilización necesaria para que Varela salga electo”, dijo una fuente que trabaja en el municipio cagüeño.
Así las cosas, el camino por recorrer que le resta a Willito es fuerte. Su suerte la determinará su capacidad, y la del equipo que seleccione, para minar el impacto de los entresijos políticos que se atan en su contra y su habilidad para convencer y persuadir al electorado popular de Caguas que, generalmente, se mueve a participar en eventos primaristas.