|

El Gobernador de turno, Lcdo. Luis Fortuño, es un gran motivador, ha motivado a más de 150 mil personas a tirarse a la calle, a cagársele en la madre (pobre señora) por sus anunciados despidos de miles de empleados públicos.
Es un gran relacionista público: se ha retratado (tarde) con un bombero que trató de despedir y los tribunales le dieron la razón a esos apaga fuegos que controlaron el monstruo creado por CAPECO.
Es un gran conocedor de talento: ha nombrado a los degenerados y pervertidos más grandes en su gabinete. Incluyendo al abogado del Fideicomiso de su mujer y que es abogado de CAPECO. John Mafia Inc., está en el poder.
Es un gran economista: está destruyendo lo que queda de la economía del país con las consecuencias de los despidos de los empleados públicos y su enamoramiento del desempleo.
Es un gran esposo: ha permitido que su esposa, la primera dama, se enriquezca de una manera bochornosa y pervertida.
Es un gran educador: está provocando el cierre de las escuelas públicas (donde no estudian ni estudiarán nunca sus hijos) y la destrucción del sistema de educación del país.
Es un gran higienista: está destruyendo los hospitales y atentando contra la salud del pueblo.
Es un gran jurista: a nombrado a un gángster, conocedor de los criminales clientes suyos, para combatir la criminalidad.
Es un gran hermano: ha puesto a sus hermanos a pedirle a René Calle 13 que haga acto de arrepentimiento cuando él no está dispuesto a hacerlo ante el pueblo de Puerto Rico.
Es un gran hijo: ha provocado que insulten a su madre por su propia culpa.
Es un gran hombre de estado: ha permitido que su jefe el Fonalleda le asigne o le preste a Rodríguez Emma, de las empresas Fonalleda, para que lo guíe y lo mande.
Es un hombre que infunde respeto: durante las demasiadas conferencias de prensa celebradas por el fuego de CAPECO tuvo que mandar a callar a la gente porque no le hacían caso ni le prestaban atención.
Es un gran administrador: promete cerrar 40 agencias del gobierno para economizar dinero y tener un mejor servicio.
Es un gran ilusionista: hizo un gran acto de desaparición mientras era Comisionado Residente en Washington bajo la administración de Aníbal Acevedo Vilá.
Es un hombre religioso: adora el dinero y le pide a su esposa que le planche los dólares pues le gusta el sonido crujiente de los billetes nuevos.
Es un buen padre: adora los niños y las niñas, particularmente a los hijos de los empleados que se quedarán en la calle.
Es un gran planificador: planifica entregarle el patrimonio nacional a sus amigos ricos a precio de quemazón.
Es un gran policía: le gusta ordenar a su Superintendente que ataque estudiantes de escuela superior, universitarios y mujeres. ¿Y los pillos? Muy bien gracias.
Es un gran político: la misma gente de su partido, entiéndase Jorge Santini, le apodó “El Mamao”, y sus narcolegisladores lo traicionarán a la menor provocación.
Es un hombre de palabra: le mintió al pueblo como Bush y le molesta la honestidad de René Calle 13. como ‘acto de protesta’.
En cambio, con “such is life” se hizo la operación contraria: se redujo, como la diferencia de clase que promulga, a una simple instancia ‘natural’, ya casi olvidada. Según el empresario John D. Rockefeller, la rosa “American Beauty” alcanza la hermosura y la fragancia que arrebata a algunos sacrificando los otros capullos que brotan a su alrededor. “Such is life” asiente esta nefasta premisa: así, para el deleite de unos cuantos “pasajeros con chavos”, que se sacrifiquen el ambiente y las comunidades pobres. Total, no hay nada más ‘natural’ en nuestra isla.
|